Five shades of pink

Esta semana al la vez que es San Valentín tenemos el estreno cinematográfico mas esperadas por la mitad de la población femenina del mundo, Cincuenta sombras de Grey.


Y aunque no me guste mucho San Valentín y tampoco me encuentre entre las féminas que esperan esta película, he decidido juntarlos y rendirles homenaje con esta tarta tan rosa y acorazonada.
Vaaale, no son cincuenta sombras, pero son cinco, algo es algo XDD


La tarta esta hecha con una masa que queda blanca, blanquísima, así al añadirle color, este queda brillante.
Como “pegamento” entre capa y capa he usado ganache de chocolate blanco y esta rellena de bavarois de fresa.


Ingredientes: (molde de 16 cm)

Para el ganache de chocolate blanco
  • 150 gr de chocolate blanco picado
  • 110 ml de nata para montar
Para el bizcocho
  • 150 gr de clara de huevo (unas 5 claras) a temperatura ambiente
  • 1 huevo a temperatura ambiente
  • 60 ml + 190 ml de leche a temperatura ambiente
  • 2 cucharaditas de esencia de vainilla, a ser posible, transparente
  • 3450 gr de harina
  • 400 gr de azúcar
  • 1 cucharada y 1 cucharadita de polvos para hornear (tipo Royal)
  • ¾ cucharadita de sal
  • 170 gr de mantequilla muy fría cortada en daditos
  • Colorante rosa
Para el bavarois de fresa
  • 200 gr de mermelada de fresa
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 100 ml de nata para montar muy fría
  • 2 hojas de gelatina (unos 4 gr)

Elaboración:

Vamos a comenzar con el ganache porque tiene que enfriar bien para poder montarlo, para ello ponemos calentar la nata sin que llegue a hervir, retiramos del fuego y vertemos el chocolate blanco picado sobre la nata, movemos hasta que se haya disuelto totalmente.


Dejamos enfriar y cuando este a temperatura ambiente lo guardamos en la nevera.

Para los bizcochos primero nos vamos a preparar.
Precalentamos el horno a 180º.
Preparamos los cortadores en forma de corazón, uno grande que abarque casi todo el ancho de los bizcochos (16 cm) y otro pequeño para recortar el interior, en mi caso, como no tenía un cortador tan grande me hice una plantilla con un brik de leche.
Forramos también la base de nuestro moldes, en este caso no forré los laterales porque no lo veo necesario, además, se los vamos a cortar así que no pasa nada si no están perfectos.


En un bol batimos las claras, el huevo, los 60 ml de leche y la esencia de vainilla transparente. Reservamos.

En el bol de la batidora o robot de cocina tamizamos la harina, los polvos para hornear y la sal, añadimos el azúcar y mezclamos todo con el batidor plano a velocidad baja.


Cuando esté bien mezclado vamos añadiendo, uno a uno, los taquitos de mantequilla fría.


Batimos hasta obtener una especie de migas.

Agregamos la mezcla de las claras y seguimos batiendo a velocidad media hasta incorporarlas.

En este momento podemos cambiar el batidor plano de nuestro robot de cocina por el de varillas.
Añadimos la leche restante y batimos hasta tener una masa homogénea.


Dividimos la masa en 5 cuencos y les añadimos color a cada uno.
De momento uno lo dejo sin color, al siguiente le pongo 1 gota de colorante, al tercero 3, al cuarto 5 y al quinto cuenco le pongo 7 gotas. Ahora tomo un poco de la masa mas oscura y se la añado al que dejé sin color para que adquiera un muy pálido color rosa.
Yo usé colorante líquido “Neon!” de McCormick que son unos colores muy brillantes, pero podéis usar el colorante que tengáis a mano.


Vertemos la masa en los moldes y horneamos durante 20 minutos.
Una vez fuera del horno dejamos que se enfríen un poco para poder manipularlos sin quemarnos.
Desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Vamos con la bavarois!

Ponemos en remojo la gelatina.

Calentamos la mermelada con la esencia de vainilla, no hace falta que hierva pero si que este bastante caliente, la colamos para eliminar posibles trozos de fruta y pepitas y le añadimos las hojas de gelatina bien escurridas.


Dejamos enfriar en la nevera mientras montamos la nata.
La dejaremos a medio montar, no necesitamos que este completamente firme, añadimos la mermelada que ya debe estar mas o menos tibia y, con movimientos envolventes, la incorporamos a la nata.
Dejamos enfriar en la nevera hasta que tenga consistencia para usar con la manga pastelera.

Vamos a montar la tarta....ya era hora :/

Sacamos nuestro ganache de la nevera, lo montamos con la batidora de varillas y lo pasamos a una manga pastelera.


Tomamos los bizcochos y los nivelamos cortando la parte superior en el caso de que les haya salido “barriga”.
Con el cortador grande cortamos nuestros bizcochos y con el pequeño, centrándolo lo mejor posible, sacamos los huecos a rellenar, menos de la capa que irá mas abajo, que la dejaremos entera para que el bavarois no se pegue al plato.
(como veréis en la fotos mas adelante a mi se me olvidó y lo saque también, pero no pasa nada, lo vuelvo a encajar y listo)


Ponemos nuestra primera capa de bizcocho en el plato donde vayamos a servirla y la cubrimos con ganache, montamos de igual manera todas las capas.

Comprobamos que el bavarois este frío y suficientemente espeso, lo pasamos a la manga pastelera y rellenamos el interior de nuestra tarta hasta medio centímetro del borde.


Tomamos el corazón que sacamos del centro de la capa exterior y lo volvemos a encajar para que la tarta quede cerrada, cubrimos con ganache de chocolate blanco y dejamos enfriar de 4 a 5 horas.


Decoramos la tarta con el motivo que mas nos guste y lista!!

No me digáis que no es una monada!!!


Que si, que tiene muchos pasos, pero de verdad os digo, que no es para tanto, si te pones a ella (y entre tanto no te entretienes con el facebook como yo) la sacas en media mañana ;)


Besos

Red Velvet cupcakes

De cara a San Valentín os traigo unos cupcakes Red Velvet.


Ya...ya sé que es típico, que no es nada nuevo, pero es que están taaaaan buenos y esta fecha es solo una excusa para subir una receta mejorada de la que ya tenía.


La receta original es de Peggy Porschen, para mi gusto, uno de los mejores Red Velvet que he probado.
Los he decorado con recortes de la misma masa de los cupcakes, como ya hice en la receta de los cupcakes Blue Velvet. Es una decoración fácil, original y no tan excesivamente dulce como algo de fondant.


Así que, esperando que os guste tanto como a mi, os dejo la receta.


Ingredientes: (12 cupcakes)

Para los cupcakes
  • 140 gr de harina
  • 1 cucharada de cacao en polvo sin azúcar
  • 1 pizca de sal
  • 60 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 160 gr de azúcar
  • ½ vaina de vainilla o una cucharada de esencia de vainilla
  • 1 huevo ligeramente batido
  • 130 ml de buttermilk o 120 ml de leche entera y una cucharada de vinagre o zumo de limón
  • 2 cucharaditas de colorante rojo en gel
  • 1 cucharadita de vinagre blanco
  • 1 cucharadita de bicarbonato

Para el frosting
  • 125 gr de crema de queso a temperatura ambiente (tipo Philadelphia)
  • 125 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 300 gr de azúcar glass
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla


Elaboración:

Precalentamos el horno a 180º y preparamos las capsulas.

Si no encontramos buttermilk por ninguna parte lo haremos nosotr@s mism@s...mezclamos 120 ml de leche con una cucharada de vinagre blanco o zumo de limón y dejamos reposar unos 10/15 minutos.

Tamizamos la harina con el cacao en polvo y la sal. Reservamos.


Cortamos la ½ vaina de vainilla por la mitad a lo largo y rascamos las semillas con un cuchillo.


Batimos la mantequilla junto con el azúcar y las semillas de vainilla hasta que quede cremoso.
Añadimos poco a poco el huevo sin dejar de batir.


En un vaso mezclamos el colorante con el buttermilk, esto hará que cuando lo añadamos el color se reparta mas rápidamente y de manera mas homogénea por la masa.


Ahora agregamos la mitad de la harina a la masa, batimos lo gusto para integrarla y añadimos la mitad del buttermilk, batimos y hacemos lo mismo con las siguientes mitades de harina y buttermilk.


Aparte mezclamos el vinagre con el bicarbonato, un recipiente con espacio (no como hice yo :/ ) porque cuando se juntan sube por el gas que genera.

Añadimos la mezcla de bicarbonato y vinagre a la masa y lo incorporamos sin sobrebatir.

Si vamos a hacer las formas de masa para decorar, forramos una bandeja de horno con papel para hornear, vertemos un poco de masa sobre el papel y la extendemos. La capa no tiene que ser muy gruesa ya que subirá.


Horneamos durante 6 minutos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

La masa restante la repartimos en las capsulas y horneamos durante 18 o 20 minutos.
Una vez horneadas, los sacamos del horno y los dejamos reposar 5 minutos en la bandeja, pasado este tiempo los transferimos a la rejilla para que se enfríen completamente.

Entre tanto retiramos el papel de horno de nuestra plancha de bizcocho y, con un cortador, sacamos las formas que mas nos apetezcan para decorar los cupcakes. Reservamos.


Para el frosting trabajamos un poco la crema de queso en un bol para que este mas suave, unas vueltas con la espátula serán suficiente.
En otro bol batimos la mantequilla con la mitad del azúcar glass tamizado, cuando este cremosa añadimos la otra mitad del azúcar tamizado y batimos de nuevo.
Agregamos el queso y batimos.


Si lo vemos demasiado consistente podemos agregar una cucharada de leche, si, por contra, esta demasiado líquido, añadimos un poco mas de azúcar glass tamizado.

Decoramos nuestros cupcakes con el frosting y con una figurita de bizcocho.


Y ya esta! Listos nuestros deliciosos Red Velvet!!


No me digáis que no son una monada 


Besos
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